viernes, 2 de octubre de 2015

POLLO RESTREPO FRESTYLE


POLLO RESTREPO TIENE LAS VIDAS DEL GATO


Fracturas de clavícula, cóccix, cráneo, muñecas, tobillos y un codo en los siete accidentes que ha
 sufrido durante su carrera, no han sido suficientes para bajar a Dúver el Pollo Restrepo de su motocicleta.

Este antioqueño, oriundo del municipio de Andes, prefiere la adrenalina que le produce saltar a la tranquilidad que le puede dar una casa en el campo. Así lo demostró hace unos días en el Red Bull X-Fighters Jams, el evento de exhibición de motociclistas extremos más importante del mundo y que tuvo lugar en Bogotá.

“Uno siempre quiere estar haciendo lo que más le gusta. Además, nos pagan por hacer esto y sentir esa sensación en el aire de realizar piruetas que todas las personas no pueden realizar”.

Estudió cerrajería, lo que le sirvió para construir sus propias rampas. Desde muy pequeño las motos eran su goma y su pasión.

“Soy una persona estrato dos. Me ganaba la vida haciendo mecánica de motos y lavándolas. Me metí en el cuento del Freestyle y me puse juicioso en la cuestión del ahorro. Compré mi moto, empecé a entrenar y me enfoqué en ser un buen deportista”, dice.

A sus 34 años piensa en continuar haciendo este deporte por tres o cuatro años más. “Quiero tener un hijo, enseñarle lo que hice y ahora tengo a un pupilo que se llama Juan Maya que también es del municipio de Andes y lo estoy entrenando en este cuento”.

Debido a lo riesgoso de la práctica que desempeña, su mamá decidió nunca ir a ningún show. “Siempre que estoy en un evento le prende una velita a mi santo de devoción, San Antonio, y me manda toda la energía”.

Él confía plenamente en sus creencias y asegura que lo han salvado de morir en sus accidentes. “No he muerto porque cada que salto los ángeles y Dios me cuidan”.

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